Sopa de cebolla gratinada
La soupe à l’oignon era el plato de madrugada del viejo mercado de Les Halles: caldo de cebolla caramelizada con pan y queso gratinado. Reconforta como pocas cosas en invierno.
Ingredientes
- 1 kg de cebollas
- 50 g de mantequilla
- 1 cucharada de harina
- 150 ml de vino blanco seco
- 1,2 l de caldo de carne
- 8 rebanadas de baguette
- 150 g de queso gruyère o emmental rallado
- Sal y pimienta
Cómo hacerlo en casa
- Corta las cebollas en juliana fina y póchalas en la mantequilla a fuego suave unos 40 minutos, removiendo, hasta que estén muy doradas.
- Añade la harina, remueve un minuto y moja con el vino.
- Añade el caldo caliente, salpimienta y cuece 20 minutos.
- Tuesta las rebanadas de pan.
- Reparte la sopa en cuencos que aguanten el horno, pon el pan encima, cubre con queso y gratina hasta que se dore.
El truco: No tengas prisa con la cebolla: el color oscuro es el sabor.