Musaka
El gratinado griego por excelencia: capas de berenjena frita, carne picada con tomate y canela y una bechamel espesa por encima. Se hornea hasta que se dora y se deja reposar antes de cortar.
Ingredientes
- 3 berenjenas
- 2 patatas (opcional, para la base)
- 600 g de carne picada de cordero o ternera
- 1 cebolla y 2 dientes de ajo
- 400 g de tomate triturado
- 100 ml de vino tinto
- 1/2 cucharadita de canela y 1 hoja de laurel
- Para la bechamel: 60 g de mantequilla, 60 g de harina, 700 ml de leche, 2 yemas, nuez moscada y 50 g de queso rallado
- Aceite de oliva, sal y pimienta
Cómo hacerlo en casa
- Corta las berenjenas en rodajas, sálalas y déjalas sudar 30 minutos. Sécalas y fríelas o ásalas al horno con aceite.
- Sofríe la cebolla y el ajo, añade la carne y dórala. Moja con el vino, añade el tomate, la canela y el laurel y cuece 20 minutos.
- Haz la bechamel: derrite la mantequilla, tuesta la harina, añade la leche caliente poco a poco y cuece hasta que espese. Fuera del fuego, añade las yemas, la nuez moscada y el queso.
- En una fuente, pon una capa de patata en rodajas fritas (si la usas), berenjena, la carne y otra capa de berenjena. Cubre con la bechamel.
- Hornea a 180 °C unos 45 minutos, hasta que esté dorada. Deja reposar 20 minutos antes de cortar.
El truco: El reposo es clave: si la cortas recién salida, se desmorona.